A Isobel le agrada de una manera sobrecogedora el mareo que le provoca el gran columpio. Cada vez que se baja le vienen unas ganas terribles de vomitar. En uno u otro extremo del aire, imágenes se retuercen en su ya retorcida cabeza "y no es rebundancia, señores", le gusta proclamar como un falso profeta por las esquinas de la gris ciudad.
Recuerdos inegables que hacen que el mpulso sea sublime. Pero cuando ya está muy mareada le agrada o más bien necesita detenerse y saltar violentamente; al golpear sus pies sobre el suelo, una humareda de tierra la rodea, y a veces desea caer en un verde prado. Pero bien sabe que la sensación final será igual: unas ganas tremendas de expulsarlo todo por la boca, sube y baja, desde el estómago hacia la garganta.
Es que los videos allá arriba eran como un video que contiene mensajes subliminales, una metralladora de luces con colores incandescentes e Isobel ahí indefensa, sin siquiera un chaleco-anti-balas.
sábado, 2 de agosto de 2008
lunes, 19 de mayo de 2008
ensmismada
Isobel siente un vacío enorme en su pecho, un vacio que avanza hacia arriba, pasando por la garganta y recorre su espalda con un íncomodo cosquilleo.
A veces se sienta en la silla que tanto le gusta, una medio vintage pero un poco rota, casi indeble, de no ser por qué Isobel es una persona de esqueleto liviano, la silla se rompería. Mientras la silla sigue intacta, Isobel recita en su cabeza una y otra vez las mismas preguntas e ideas. Tan banales en extremo, tan profundas en el otro. Y es que yo creo que ella necesita saber quién es en realidad y por qué hace todo eso.
Y ójala la silla se rompiera para ya no poder volver a repetir el patético espectáculo que dura interminables horas, la última vez se quedó dos días y ni siquiera se sirvió la leche que con tanto ánimo le llevó el Gato Violeta al verla tan paliducha y ojerosa.
Isobel se lo comentó a Violeta, pero el felino le miró con desdén y dijo que era mejor mirar más allá.
A veces se sienta en la silla que tanto le gusta, una medio vintage pero un poco rota, casi indeble, de no ser por qué Isobel es una persona de esqueleto liviano, la silla se rompería. Mientras la silla sigue intacta, Isobel recita en su cabeza una y otra vez las mismas preguntas e ideas. Tan banales en extremo, tan profundas en el otro. Y es que yo creo que ella necesita saber quién es en realidad y por qué hace todo eso.
Y ójala la silla se rompiera para ya no poder volver a repetir el patético espectáculo que dura interminables horas, la última vez se quedó dos días y ni siquiera se sirvió la leche que con tanto ánimo le llevó el Gato Violeta al verla tan paliducha y ojerosa.
Isobel se lo comentó a Violeta, pero el felino le miró con desdén y dijo que era mejor mirar más allá.
lunes, 14 de abril de 2008
uogoyzry
No puede evitar sentirse así.... Pero ella debe reconocer
que le molesta mucho la gente sin opinión crítica que cree que es genial por ser diferente a las personas, creyéndose superiores por lo demás.
El gato Violeta coincide con ella. Le gustaría atacarlas con sus garras para que aprendan a conocer lo que es la tolerancia de verdad.
Aunque bien sabe Isobel, que aunque quisiera, ella no es tolerante en cierto punto, por ejemplo no tolera a éste tipo de personas que creen que lo saben todo, pero al sacarse el plástico protector de la subrrealidad y la realidad misma, todo lo encuentra horriblemente agresivo y con falta de respeto.
Isobel manda el respeto donde perdió el poncho el diablo...
Aunque siempre trata de mantener la compostura, claro, siempre no puede, cuando la sacan de sus casillas, ella no responde.
Y eso no pasa frecuentemente porque ella es una pacifista "buena onda", que poco sabe de la convivencia en sociedad pero bien sabe el oficio de observar. Pero hay momentos...
que le molesta mucho la gente sin opinión crítica que cree que es genial por ser diferente a las personas, creyéndose superiores por lo demás.
El gato Violeta coincide con ella. Le gustaría atacarlas con sus garras para que aprendan a conocer lo que es la tolerancia de verdad.
Aunque bien sabe Isobel, que aunque quisiera, ella no es tolerante en cierto punto, por ejemplo no tolera a éste tipo de personas que creen que lo saben todo, pero al sacarse el plástico protector de la subrrealidad y la realidad misma, todo lo encuentra horriblemente agresivo y con falta de respeto.
Isobel manda el respeto donde perdió el poncho el diablo...
Aunque siempre trata de mantener la compostura, claro, siempre no puede, cuando la sacan de sus casillas, ella no responde.
Y eso no pasa frecuentemente porque ella es una pacifista "buena onda", que poco sabe de la convivencia en sociedad pero bien sabe el oficio de observar. Pero hay momentos...
Etiquetas:
apariencias,
opinión,
respeto,
tolerancia
jueves, 13 de marzo de 2008
miedo
Isobel tiene miedo.
Tiene miedo a la esperanza, a creer que puedo ocurrir algo bueno.
Prefiere ser pesimista. Y no quiere temer a la desilusión de que algo malo ocurra. Porque a veces tener esperanza es tan doloroso
El otro día casi-casi la tuvo. Y luego se olvidó de ella. Pero hoy muy temprano se olvidó de la pesadumbre, y la esperanza se apoderó de su cuerpo. Luego de diez minutos debió de hacerse un auto-exorcismo para poder huir.
Es qué acaso debe creer que aquello será bueno?
O debe pensar que nada pasará porque si pasa se va sentir muy bien
quién sabe?
Tiene miedo a la esperanza, a creer que puedo ocurrir algo bueno.
Prefiere ser pesimista. Y no quiere temer a la desilusión de que algo malo ocurra. Porque a veces tener esperanza es tan doloroso
El otro día casi-casi la tuvo. Y luego se olvidó de ella. Pero hoy muy temprano se olvidó de la pesadumbre, y la esperanza se apoderó de su cuerpo. Luego de diez minutos debió de hacerse un auto-exorcismo para poder huir.
Es qué acaso debe creer que aquello será bueno?
O debe pensar que nada pasará porque si pasa se va sentir muy bien
quién sabe?
martes, 5 de febrero de 2008
fuera del círculo
Isobel a veces se siente fuera del círculo. A todo el mundo le pasa [?]. Pero siente que ella está demasiado lejos. Y secretamente, le tiene mucho miedo a alejarse y acercarse tan rápido, creo que le produce arritmia o algo asi.
Siente que está dentro de una película con el sonido defasado de la traducción, aunque el problema de audio no se extiende a ella. Queda a-parte.
Pero esto no pasa todo el tiempo, sólo es la mitad de él.
Le pone feliz estar dentro del círculo. Pero es un alivio alejarse .
Y aunque a veces se torture por no estar dentro de la circunferencia;
ella necesita esa frecuencia, de alejarse y acercarse seguidamente, de algún modo le hace sentirse plena. Feliz?No lo sé, quizás sólo plena.
Siente que está dentro de una película con el sonido defasado de la traducción, aunque el problema de audio no se extiende a ella. Queda a-parte.
Pero esto no pasa todo el tiempo, sólo es la mitad de él.
Le pone feliz estar dentro del círculo. Pero es un alivio alejarse .
Y aunque a veces se torture por no estar dentro de la circunferencia;
ella necesita esa frecuencia, de alejarse y acercarse seguidamente, de algún modo le hace sentirse plena. Feliz?No lo sé, quizás sólo plena.
miércoles, 2 de enero de 2008
como la canción.
Ella es Isobel, sí como la canción.
Isobel es una niña, una ni-ña
Es introvertida, pero cuando alguien le agrada ya no parece tan callada.
Tiene un gato que se llama Violeta. Sí, es un nombre propio de señoritas(o señoras), pero Isobel dice que su gato es homosexual, por eso le puso así, claro, además de tener pelaje...color violeta.
El Gato Violeta es el mejor amigo de Isobel, ella le cuenta todo acerca de lo que le pasó-pasa-pasará, y cuando digo todo, es simplemente todo. Pero lo que nadie sabe...
(ok. Pero no le digas a nadie porque es un secreto)
Lo que ocurre es que el Gato Violeta sólo existe dentro de la imaginación de Isobel, pero a veces, sólo a veces, sale de aquel mundo para volverse corpóreo y hacer de las suyas junto a Isobel.
Isobel habla muy poco de su familia, le tiene sin cuidado. Pero de igual forma, los quiere.
Ella cree que la gente está loca, pero la gente cree que ella lo está. Puede ser...
Isobel es una niña, una ni-ña
Es introvertida, pero cuando alguien le agrada ya no parece tan callada.
Tiene un gato que se llama Violeta. Sí, es un nombre propio de señoritas(o señoras), pero Isobel dice que su gato es homosexual, por eso le puso así, claro, además de tener pelaje...color violeta.
El Gato Violeta es el mejor amigo de Isobel, ella le cuenta todo acerca de lo que le pasó-pasa-pasará, y cuando digo todo, es simplemente todo. Pero lo que nadie sabe...
(ok. Pero no le digas a nadie porque es un secreto)
Lo que ocurre es que el Gato Violeta sólo existe dentro de la imaginación de Isobel, pero a veces, sólo a veces, sale de aquel mundo para volverse corpóreo y hacer de las suyas junto a Isobel.
Isobel habla muy poco de su familia, le tiene sin cuidado. Pero de igual forma, los quiere.
Ella cree que la gente está loca, pero la gente cree que ella lo está. Puede ser...
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